Lion’s Roar da la bienvenida a nuestra nueva editora asociada, Mariana Restrepo

Mariana Restrepo, Editora Asociada de Lion’s Roar Estamos muy emocionados por compartirles que una nueva editora asociada se ha unido a Lion’s Roar; Mariana Restrepo. Su muy-necesaria labor será promover las voces de budistas latinx.

Mariana Restrepo
9 December 2021
Lion's Roar's newest associate editor, Mariana Restrepo
Lion’s Roar’s newest associate editor, Mariana Restrepo

Estamos muy emocionados por compartirles que una nueva editora asociada se ha unido a Lion’s Roar; Mariana Restrepo. Su muy-necesaria labor será promover las voces de budistas latinx.

A lo largo de los años, Lion’s Roar se ha propuesto incrementar sustancialmente el número y la prominencia de los maestros y practicantes de color en todas nuestras publicaciones. Con Mariana Restrepo uniéndose a nuestro equipo, podremos ir mucho más allá en esta dirección.

A principios de este año en Lion’s Roar, también le dimos la bienvenida a tres nuevas editoras asociadas: Mihiri Tillakaratne y Nancy Chu quienes se enfocan en las comunidades budistas asiático-americanas y Pamela Ayo Yetunde quien se enfoca en comunidades budistas afro-americanas. Mariana estará trabajando muy de cerca con Mihiri, Nancy y Ayo. Este talentoso equipo de editoras asociadas ha sido patrocinado por la Fundación Kataly.

Para que conozcas a Mariana un poco mejor, le pedimos que nos hablara un poco sobre ella.

Nací en una pequeña ciudad cafetera en los Andes Colombianos. Crecí siendo católica, y no fue hasta que me mudé a los Estados Unidos, a los catorce años, que conocí a personas que practicaban algo más que el catolicismo. Entré en fascinación con las distintas religiones, y prontamente mi curiosidad -o como diría ahora, mi karma- me trajo al budismo.

Mi práctica formal comenzó en la tradición Theravada. Empecé a asistir a un monasterio budista Tailandés al Sur de Florida y rápidamente empecé a atender con regularidad. Mucho de lo que experimenté ahí fue la experiencia que tienen en común de los budistas Theravadas del pasado y del presente, en Tailandia y alrededor del mundo -orando los suttas, ofreciendo dana y participando en las reuniones de la comunidad en el wat (templo). 

A medida que empecé a aprender más acerca de otras formas de budismo, gravité hacia el Vajrayana. Pasé un verano estudiando sánscrito en un monasterio tibetano en Nepal. Luego hice estudios de posgrado sobre budismo. Mi enfoque académico fueron los temas de transmisión, legitimación y adaptación del “budismo tradicional” en Occidente, particularmente lo que es llamado el “Budismo Tibetano Americano”. A través de mis estudios de posgrado me volví un miembro activo del centro Karma Kagyu en el Sur de Florida. 

Tras completar mi título de maestría, me mudé a las Smoky Mountains en Tennessee y me convertí en la coordinadora de un nuevo centro de retiros Karma Kagyu. Mudándome de Miami a Tennessee, experimenté un shock cultural tal como el que atravesé de adolescente al moverme de Colombia a USA, -mas fuerte aun.  Intelectualmente, continué explorando mi identidad budista híbrida; y el ser del Sur se volvió una parte más firme en la mezcla. 

Cuando mi práctica profundizó, me encontré entrando con un grupo de hombres y mujeres al tradicional retiro de tres años en un monasterio budista tibetano al norte de Nueva York. Con la cabeza afeitada, sin joyería, me puse los hábitos de monja  y, una vez más, entré a un mundo extraño. Sin embargo, a la mitad del retiro dado una difícil situación que se presentó en el monasterio y tomé la decisión de dejar el retiro.

Entonces me embarqué en un peregrinaje de un año a lo largo de la India y Nepal con uno de los varios retirantes quienes también dejaron el retiro. Al final de ese año viajando nos comprometimos. Nos mudamos a Asheville donde vivimos con nuestro hijo, y  desde aquí he estado facilitando un grupo laico de budismo tibetano y estoy en el proceso de comenzar otro grupo de dharma para hablantes Hispanos. También participo en uno de los centros budistas principales de la ciudad.

En conclusión, he estado fuertemente involucrada con comunidades budistas, abarcando desde sanghas diversas en el Sur de Florida, a centros budistas en Appalachia, a un monasterio principal en el Noreste de USA. He tenido la oportunidad de conocer a practicantes budistas de todas las sendas de vida, de aprender acerca de las muchas expresiones del budismo aquí en América del Norte y de explorar mi propia identidad budista. Así que ahora, estoy aquí de vuelta en el Sur, aún budista, aún latina, y aún haciéndome preguntas acerca de la experiencia de ser una budista en américa, y de sus complejidades.

Estoy muy emocionada de participar con Lion’s Roar en esta iniciativa de hacer las conversaciones budistas en Occidente más diversas e inclusivas. Mi visión es facilitar una plataforma para las voces budistas Latinx para unirse a la conversación y ser escuchados. Puedes comunicarte conmigo en [email protected].

¡Gracias, Mariana y bienvenida! 

ACERCA DEL STAFF DE LION’S ROAR 

Lion’s Roar es la página de la revista Lion’s Roar (antes llamada Shambhala Sun) y Buddhadharma: The Practitioner’s Quarterly, con noticias budistas exclusivas, enseñanzas, arte y ensayos.  Suscríbete a nuestro boletín semanal; Lion’s Roar weekly newsletter y síguenos en nuestras redes sociales Facebook, Twitter, Instagram, y Pinterest.

ACERCA DE RATNA DAKINI (Traductora)

ratna dakini es una yoguini budista tibetana, poeta y traductora originaria de México. Ha publicado dos libros de poesía de dharma, el último titulado Sunbird (2020). Ha traducido para la Comunidad de Meditación de Tergar por Aprox. 6 años, y continúa traduciendo para Tergar, así como para la página en español de Lion’s Roar. Actualmente vive en San Miguel de Allende, donde enseña Yoga, practica danza y prepara un tercer libro de poesía.

Mariana Restrepo

Mariana Restrepo is deputy editor of Buddhadharma: The Practitioner’s Guide (published by Lion’s Roar). She is Colombian with a Nyingma-Kagyu Tibetan Buddhist background, has an MA in Religious Studies, and currently lives in the Appalachian Mountains of North Carolina with her husband and two children.